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Modernista

Unas flores estilizadas y monocromáticas de un tono azul oscuro, que nos encontramos casi todos los días del año quienes paseamos por el centro de la ciudad, fueron las elegidas para ser encontradas por vosotros y vosotras en la ciudad de Gijón/Xixón. Ha sido Emilia Arango Espina quien tras haber creído que crecían en el paseo de Begoña, las localizó “en el edificio que hace esquina calle Instituto con Jovellanos, donde está calzados Maney”. Efectivamente podemos encontrar estas flores en un edificio de estilo modernista obra del arquitecto Manuel del Busto,  que se construyó sobre una parcela limitada por las calles Jovellanos, Instituto y Merced, con destino a vivienda y locales comerciales.

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Gracias a la Ficha del catálogo urbanístico de Gijón (Instituto 37), podemos conocer muchos más detalles sobre él: :

Un proyecto que data de 1911, encargado por la familia Menéndez Bandujo, que se caracteriza por una marcada depuración ornamental, que contrasta con proyectos anteriores de Manuel del Busto, pero que será el punto de partida de un nuevo reto para la arquitectura, que el arquitecto superará varios años más tarde cuando en sus proyectos prescinda de cualquier elemento que no tenga una clara funcionalidad arquitectónica, más en sintonía con las corrientes que se desarrollan desde principios de siglo en algunos países europeos y en EEUU.

En este proyecto se unifica el diseño de las tres fachadas, y soluciona el entronque entre ellas mediante dos rotondas, resaltando el predominio de una de ellas a través del remate en forma de cúpula troncopiramidal de tres pisos, hoy desaparecida. .

El edificio cuenta con una estructura metálica realizada por la empresa local Riera, Menéndez y Cía, y utiliza como elementos decorativos la combinación de materiales azulejo, piedra y hierro en la fachada, acorde con el gusto de la época.

Bibliografía:

BLANCO, H.: El Gijón de Manuel del Busto. Ateneo Obrero de Gijón, 2000.

FAES, R.M.: Manuel Del Busto: Arquitecto, 1874-1948. Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias, 1999

Flores de colores, texturas, materiales y tamaños muy diversos nos han llevado a recorrer Gijón desde un banco del Parque Isabel la Católica a un azulexu del Vieyu Institutu, de la Escuela Comerciu (anguaño Cátedra Xovellanos) a la calle del Instituto esquina con San Antonio, y del edificio donde estaba la tienda del Sporting a la calle Cabrales 18… Por fin una gran observadora de nuestra ciudad (Covadonga Vázquez) situó en el popularmente conocido  “edificio Varsovia”, las cuatro flores que fuimos compartiendo en el  facebook de Educación.

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Un espectacular edificio que Celestino García López encargó, entre 1902-1903, al arquitecto Manuel del Busto, y que gracias a la recuperación de la que fue objeto durante el año 2006 por el arquitecto Fernando Martin Ibáñez y su equipo, hoy podemos conocer en todo su esplendor. Una reforma de gran envergadura que ha quedado recogida en la publicación de BLANCO GONZÁLEZ, H. Ave Fénix. La recuperación del edificio de la calle Cabrales nº 18, con la que podemos conocer mucho mejor la época en la que se erigió el edificio, los profesionales que intervinieron y  muchas otras curiosidades sobre esta gran arquitectura que hoy nos alegra la vista desde el paseo de la playa

Si el exterior está plagado de sorpresas, traspasar las puertas que dan acceso a las viviendas del edificio es adentrarse en un mundo de fantasía en el que comparten espacio aves, peces, flores y decoraciones vegetales de gran calidad, toda una explosión de sensaciones.

Los diversos y variados componentes del patrimonio cultural que han resistido los embates del tiempo, son verdaderos testimonios de un pasado que pertenece a la colectividad y es por ello que deben ser preservados y conservados

En la publicación de Héctor Blanco “…un edificio que cuenta con una cualidad de obra-bisagra que enlaza la tradición con la experimentación, los avances industriales con las artes aplicadas y, como no, eclecticismo y modernismo…” “…el alzado que da a la calle Cabrales muestra una preocupación minuciosa y obsesiva por el diseño del detalle, aplicando multiplicidad de recursos propios de un revival entre neogótico y neobarroco, que el propio Busto define como Renacimiento moderno…”

Podéis consultar la ficha del catálogo urbanístico de Gijón de Cabrales 18, donde podéis ampliar información relativa a su tipo de protección (Integral) ya que se trata de “uno de los ejemplos más relevantes de la arquitectura de influencia ecléctico-modernista de la ciudad, con una excelente calidad formal y constructiva, y una importante presencia urbana” también podéis consultar planimetría, intervenciones …”las fachadas fueron mutiladas a comienzos de los años 70 del siglo pasado, eliminando parte de su decoración, y en especial su torre de remate de la esquina con cúpula de zinc, tipo pagoda.”

Bibliografía

BLANCO GONZÁLEZ, H. Ave Fénix. La recuperación del edificio de la calle Cabrales nº 18. ARP Promociones, ORV Servicios Inmobiliarios y Baitea Promociones. Llibros del Pexe, SL. 2006

TIELVE GARCÍA, N.: Rutas y paseos: El modernismo en GijónPlan de excelencia turística de Gijón. Ayuntamiento de Gijón, 2002

Después de varios intentos de localizar el detalle arquitectónico que publicamos en el facebook de Educación Gijón/Xixón, Cristina Carbajales Alva lo ha ubicado en …”Edificio Sarri de Miguel García de la Cruz, aproximadamente de 1911,  inspirado en el modernismo catalán”. Otras “busca tesoros” lo localizaron en el Antiguo Banco de Gijón, en el edificio que es en la actualidad la Escuela de Hostelería (Emilia Arango Espina), en el chaflán de un precioso edificio que da a las calles Libertad, Asturias y Corrida (Ana Tréboles)…está claro que muchos de los edificios de nuestra ciudad comparten estilos y por lo tanto elementos ornamentales que nos resultan difíciles de diferenciar en uno u otro inmueble.

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Sobre este inmueble comenta Natalia Tielve en la publicación del Ayuntamiento de Gijón  Rutas y paseos: El modernismo en Gijón :En la misma calle Corrida, en los números 1 (9) y 8 (10), nos encontramos con dos magníficas casas diseñadas por el arquitecto municipal Miguel García de la Cruz. La que ocupa el nº 1, esquina con la calle de San Antonio, fue diseñada en el año 1911 para D. Antonio Sarri. El edificio ha perdido algunos elementos de los que gozaba el proyecto original, entre ellos una recargada torrecilla de remate calada con óculos, pero sigue reuniendo los requisitos suficientes como para resultar sugerente e ilustrativo del gusto modernista. Sobresale en la fachada, que combina cerámica, piedra y hierro, como elemento más destacable la crestería que corona el conjunto, en especial en la zona de la rotonda donde los pináculos son tratados en un estilo que nos recuerda en cierto sentido la obra de Gaudí. 

Modernismo en Gijón

En la página web del Ayuntamiento de Gijón, podemos encontrar información de interés sobre este periodo:

En el Gijón de 1900, inmerso en una dinámica de desarrollo en todos los ámbitos, tanto desde el punto de vista económico, comercial, industrial, financiero, como demográfico, social, urbanístico, turístico y cultural, la burguesía emergente perseguirá dejar patente la huella de su presencia y de sus aspiraciones. Y lo hará, entre otros mecanismos, sirviéndose de la arquitectura, así como de la remodelación urbanística de las calles principales de la ciudad. Éstas, destinadas a servir como espacios de residencia burguesa, zona comercial y de servicios, establecen un sector urbano, el del centro, de prestigio, convertido en escenario de una arquitectura de calidad en respuesta a las exigencias de la clase media adinerada.

En este marco, de manera acorde al gusto burgués, en la decoración arquitectónica hallan un campo de expansión las formas modernistas. Aunque es difícil hablar propiamente de una arquitectura modernista lo cierto es que en los años correspondientes al cambio de siglo, conviviendo con otras tendencias, ecléctica, regional, neohistoricista, van a introducirse unos ornamentos, unos materiales y diseños que presentan amplias conexiones con las fórmulas características del repertorio Art Nouveau, permitiéndonos hablar de un modernismo gijonés más o menos evidenciado.

Las edificaciones gijonesas que se hacen eco de dichas formas se concentran en el entorno de las calles Corrida, Jovellanos, Munuza, Cabrales, Instituto, Moros, Trinidad y San Bernardo, principalmente, permitiéndonos seguir un interesante y atractivo recorrido por el modernismo gijonés, uno de cuyos aspectos más representativos es el carácter femenino de la ornamentación. Proliferan, en lo que a detalles decorativos se refiere, cabezas de mujer de largos y complicados cabellos, líneas sinuosas, trazos ondulantes, motivos florales, tallos vegetales, dibujos de capricho… la inclinación hacia lo ligero, lo grácil, lo refinado. Un repertorio de motivos conectados con el naturalismo y el gusto por las curvas ondulantes propios del diseño modernista. Formas que podemos encontrar desplegadas a lo largo de cornisas, balaustradas, arcos, rejerías, puertas y ventanas…

Bibliografía

TIELVE GARCÍA, N.: Rutas y paseos: El modernismo en GijónPlan de excelencia turística de Gijón. Ayuntamiento de Gijón, 2002

Netgrafía

Rutas Gijón. El modernismo. Web ayuntamiento de Gijón

Anina Hood propuso en el facebook de Educación un detalle de uno de los “tesoros” que más le gustan de Gijón. Esta vez ha sido todo muy rápido, cada vez nos sorprenden más pronto los y las “caza tesoros”, Virch Virginia Rodríguez Fernández localizó y puso nombre y apellidos al “tesoro” propuesto por Anina Hood… <<puede ser en la calle Cabrales el nº 43 creo, de Mariano Marín Magallón ¿?>> Muy buena observadora, en esta ocasión se compartieron pistas visuales muy difíciles. Seguro que os habéis visto impresionados e impresionadas en más de una ocasión  por este “tesorazo”

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“…A finales de 1901 se traza una de las piezas más notables de este genial arquitecto, el edificio de viviendas de Eduardo Menéndez emplazado en el tramo central de la calle Cabrales. Su alzado constituye uno de los más singulares y cuidados de los construidos en Gijón, ya que en el se ponen en práctica todos los recursos propios del modernismo, desde la combinación de la sillería con el azulejo polícromo, hasta el protagonismo que alcanzan las artes aplicadas a través de unos trabajos de cantería, escultura y forja que cabe calificar de excepcionales…

…uno de los trabajos más singulares de este arquitecto, además de por su calidad estética, por introducir novedades notorias como el gran balcón corrido del primer piso…y, sobre todo, por el gran hastial con óculos laterales del ático, solución totalmente novedosa.” BLANCO GONZALEZ, H.:  Gijón 1900: Arquitectura de Mariano Marín Magallón. LLIBROS DEL PEXE, S.L. Gijón, 2004

En la ficha del catálogo urbanístico de este edifico puedes consultar más información , desde la normativa de protección, sistemas constructivos, hasta detalles fotográficos y planimetría.

Arquitecto

Mariano Marín Magallón (Barcelona, 1866-Madrid, 1924)

Practicó un eclecticismo con elementos ornamentales próximos al modernismo. La calidad de sus obras contribuyó decisivamente a forjar la imagen burguesa de la ciudad.

El arquitecto gijonés Mariano Marín Rodríguez-Rivas, de 86 años, formalizó el 1 de diciembre de 2012, una donación al Ayuntamiento de Gijón de su archivo profesional y familiar, que recoge el legado de tres generaciones de una saga de arquitectos iniciada por su abuelo Mariano Marín Magallón, continuada por su padre Mariano Marín de la Viña y que concluye con él. Incluye documentación relacionada con las normas urbanísticas de Gijón desde 1945 y una importante colección de grabados y dibujos. Noticia de “El Comercio” del 1 de diciembre de 2012 

Otras obras destacadas de este arquitecto son el Conjunto del teatro Dindurra (1899); martillo de Capua (1899); Corrida, 3 (1899), etc. Iremos descubriéndolas a través de nuestros “tesoros”.

Bibliografía

Otra vez la “caza tesoros” Cristina Carbajales Alva ha dado en el clavo <<creo que en nº 16 del Instituto, edificio de Miguel García de la Cruz de 1912 aproximadamente >>, no solo nos ha facilitado la localización del último tesoro propuesto en el facebook de Educación Gijón/Xixón, también el nombre del arquitecto y la fecha en la que se levantó el edificio, aunque en el remate del mismo indica 1913 esta fecha se refiere al año de finalización de la construcción.

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Tal y como indica la ficha del catálogo urbanístico de Gijón, “entre 1910 y 1912 Miguel García de la Cruz, arquitecto municipal, realiza una serie de proyectos en los que actualiza el modelo de edificio de viviendas decimonónicas. Una obra que encarga D. Primitivo Fernández, con fachada a tres calles: Instituto, Santa Rosa y Begoña, dentro del viario diseñado en el Plan de Mejoras de Jovellanos, lugar preferente de la burguesía de principios del siglo XX para la edificación de sus viviendas”.

Destaca la rica, pero a la vez sencilla, decoración de los muros de la fachada, cubiertos con azulejo blanco con bandas policromadas de diferentes diseños, destacando la superior de guirnalda de lirios entrelazados.

Remata el chaflán del edificio en una gran cartela con el año de finalización de la construcción y las iniciales del propietario, en medio de un despliegue floral. La fachada a la calle Begoña, que recibe un tratamiento secundario, mantiene el revestimiento cerámico junto a la combinación de bandas de piedra artificial y de ladrillo visto, frecuentes en las construcciones de tipo más modesto.

Con un nivel de protección integral en el catálogo urbanístico de Gijón, fue levantado con una excepcional calidad constructiva, utilizando materiales y técnicas novedosas en su época, lo que ha favorecido el excelente estado de conservación del mismo.

Más información con planimetrías, fotografías y detalles sobre su protección en su ficha del catálogo urbanístico de Gijón.

Bibliografía

TIELVE GARCÍA, N.: Rutas y paseos: El modernismo en GijónPlan de excelencia turística de Gijón. Ayuntamiento de Gijón, 2002

Estamos comprobando que son muchos y muchas las que conocen nuestra ciudad, esta vez en pocos minutos localizasteis el detalle propuesto en el facebook de Educación. Se trata de un detalle de la fachada de la Basílica del Sagrado Corazón, popularmente conocida como “la Iglesiona”, ubicada en la calle Jovellanos nº6.

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El proyecto original fue encargado por los jesuitas al arquitecto catalán Rubio i Bellver, profundamente modificado en el curso de su ejecución, que concluyó el arquitecto Miguel García de la Cruz. Unos la fechan  en 1911, otros entre 1914 y 1920. Es de estilo modernista-neogótico.

“El hecho de estar encajonado en una estrecha parcela del centro obligó a buscar una sustentación distinta a la tradicional, sustituyendo los contrafuertes por los arcos parabólicos que sustentan la bóveda de la única nave, decorada por los hermanos Guillermo y Enrique Immenkamp.” Las pinturas murales fueron realizadas por estos hermanos, autores de diversa obra en Austria, Francia o el Reino Unido entre 1922 y 1923.

Durante los meses comprendidos entre el 18 de julio de 1936 y el 21 de octubre de 1937, el templo jesuita fue utilizado como cárcel para los prisioneros capturados por las milicias fieles a la República.

Pero sin lugar a dudas, el gran protagonista de esta basílica es el gran Cristo que se ubica en la parte más alta del edifico, a casi 50 metros de altura, obra del escultor Serafín Basterra ¿quién no ha pensado en la inestabilidad de esta escultura que controla todo Gijón? Durante su restauración la pudimos ver con unos tirantes muy poco favorecedores pero necesarios para asegurar su estabilidad.

La negrura de sus muros exteriores se debe a que está hecha de sillares de piedra caliza y a que el 15 de diciembre de 1930 fue incendiada en momentos prerepublicanos, precisamente fue ésta la primera iglesia quemada en los prolegómenos del advenimiento de la II República.En la actualidad, la fachada ya ha perdido esa negrura como consecuencia de la restauración a la que fue sometida desde el año 2006.

Una restauración polémica en relación con la retirada de las placas de la Guerra Civil, que contó para su restauración, entre otros, con los donativos de la feligresía y amigos de la Iglesiona, cerca de unos 670.000 euros.

Bibliografía

GRANDA ÁLVAREZ, J. y GEA MARTÍN, J.C.: Arquitectura de Gijón y otros elementos de su patrimonio artístico. Ayuntamiento de Gijón, 2011 

Netgrafía

El 15 de diciembre de 1930 la Iglesiona fue pasto de las llamas durante la huelga general por los fusilamientos tras el levantamiento republicano de Jaca

Solicitud a Roma del título de basílica menor

Trabajos de restauración 

Donativos restauración

La retirada de las placas de la Guerra Civil

Fotografías

Departamento de Educación de la FMCE y UP